Los sindicatos pretenden un piso del 23 %, mientras el Ejecutivo piensa en un 18 %.El inicio de las paritarias es inminente, y tanto el gobierno nacional como los empresarios y los sindicatos se preparan para las negociaciones, que este año se presentan un tanto inciertas por la tensión instalada entre el Ejecutivo y la CGT de Hugo Moyano. Las pretensiones de cada parte no están muy lejos: el Gobierno y los empresarios pretenden un techo del 18 por ciento, mientras los gremios reclamarán aumentos del 23 por ciento o más. Pero la disputa de poder de fondo amenaza con complicar el trámite.
Los ojos se posarán primero en las paritarias docentes, que abren las negociaciones en febrero, cuando los gremios de los maestros se sienten a negociar con el Gobierno. "Nosotros no podemos aceptar el 18 por ciento, en caso de que ese sea el planteo. No es un número viable", adelantó ayer Stella Maldonado, secretaria general de la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA). Aunque no quiso anticipar qué reclamarán, explicó que su pedido estará fundado en el índice de inflación del último año calculado por CIFRA, un centro de investigaciones de la CTA: para ellos, estaría por arriba del 23 por ciento.
Maldonado pertenece a la CTA oficial, central sindical que ya advirtió que no está dispuesta "a aceptar ningún techo que se quiera establecer en relación con las negociaciones paritarias", al igual que la CGT de Hugo Moyano. Más complicado aún es el panorama en la opositora CGT Azul y Blanca que conduce el polémico Luis Barrionuevo, quien ya anticipó que "vamos a plantear un piso del 25 por ciento. El poder adquisitivo se ha perdido, vamos siempre en desventaja".
Por lo pronto, sin pasar por Moyano, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y el de Planificación, Julio De Vido, ya se reunieron con los líderes de los principales gremios, como Antonio Caló (metalúrgicos), Oscar Lescano (Luz y Fuerza), Andrés Rodríguez (Estatales) y Gerardo Martínez (Construcción). En paralelo, hay reuniones periódicas con los empresarios, intentando anticiparse a las discusiones. El moyanista Omar Plaini (Canillitas) dijo ayer que "no hay que preocuparse" por las paritarias, ya que "las soluciones siempre llegaron". Y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, aseguró que "si los dirigentes sindicales son realmente representantes de los trabajadores, no hay ninguna posibilidad de divorcio" con el Gobierno.