El ministro de Educación, Alberto Sileoni, señaló que la implementación de la Educación Sexual Integral "exige encarar una disputa cultural que no tiene fin". Lo hizo ante el Consejo Nacional de Políticas Sociales.
Sileoni remarcó que "es difícil que todas las comunidades acepten ésto como un derecho, por eso lo que tenemos que hacer es trabajar con firmeza y prudencia también, tratando de que las familias entiendan que no competimos sino que convergemos con ellas, intentando que aquellas provincias que son más conservadoras, con fuerte presencia de confesiones también entiendan que es un derecho de los niños, niñas y jóvenes".
En ese sentido, el titular de la cartera educativa nacional detalló: "En el norte grande los embarazos de menores de 18 años son el 25%, es una cifra inaceptable para un país que quiere tener una democracia sólida. Esa situación, más las enfermedades de transmisión sexual y el maltrato y abuso sexual intrafamiliar, forman parte de las luchas que pretendemos dar con la Educación Sexual Integral, en la que están de acuerdo el 95% de los docentes, y el 50% de ellos nos piden ayuda para trabajarla en las aulas".
En la reunión estuvieron presentes la ministra de Desarrollo Social y presidenta del Consejo de Políticas Sociales, Alicia Kirchner; el ministro de Salud, Juan Manzur; el ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Carlos Tomada; de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao; Economía, Amado Boudou y de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Julio de Vido.
En la reunión, Sileoni estuvo acompañado por su jefe de Gabinete, Jaime Perczyk, y la subsecretaria de Equidad y Calidad Educativa, Mara Brawer.